El Partido Republicano se acerca al precipicio

Cuenta Paul Krugman hoy en el Pais en un artículo imprescindible, que en una entrevista a Ron Paul, uno de los líderes del Partido Republicano, los militantes y simpatizantes del Partido allí presentes prorrumpieron en un sonoro cuando el periodista preguntó al político si en caso de que alguien no “quisiera” contratar un seguro sanitario y se encontrara gravemente enfermo, el Estado debería dejarlo morir sin más.

Es preocupante, y no solo para EE.UU., que la derecha norteamericana ultraliberal haya tocado fondo en cuanto a sus principios morales y éticos. Asusta pensar que personas comprometidas con una ideología política, que no comparto pero que respeto, pongan su pensamiento liberal por encima de la vida de las personas.

El hecho aún siendo grave, no sería tan preocupante si el próximo año no hubiera elecciones presidenciales en Estados Unidos, y el Partido Republicano, en proceso de primarias, estuviera virando drásticamente hacia los principios del Tea Party. Si el candidato republicano, sea quien sea, acaba ganando las próximas elecciones por efecto de la profunda crisis que azota a EE.UU., el ideario ultraliberal imperante en el Partido Republicano acabará cortando como una guillotina las escasas probabilidades que los más desfavorecidos tienen en su país de tener una vida digna.

Pero la preocupación además, es si este giro ultraliberal puede alcanzar Europa, donde desde la II Guerra Mundial, socialdemócratas y democristianos, más allá de sus diferencias, alcanzaron un acuerdo sobre la necesidad de que el Estado garantizase una serie de derechos que se plasmaron en el Estado del Bienestar, modelo que ha supuesto la mayor etapa de prosperidad en la historia de la humanidad.

En los últimos años, debido a la crisis, la derecha ultraliberal se ha quitado la careta en Europa y plantea sin complejos superar aquel acuerdo tácito entre socialdemócratas y democristianos, y defiende cada vez con más ahínco recortes en los pilares basicos del Estado del Bienestar, que no son otros que la sanidad y la educación. Cada vez más, el ideario republicano tiene mayor influencia en los think tanks conservadores europeos, así como en sus líderes políticos, obsesionados con el propósito de adelgazar el estado, privatizar derechos y creer dogmáticamente en la “mano invisible” del mercado.

Sigo confiando a pesar de lo que estamos viviendo en Europa en los últimos tiempo, que este camino iniciado por los partidos conservadores europeos jamás alcance la deriva del Partido Republicano, porque eso supondría el resquebrajamiento definitivo de la convivencia e incluso de la sociedad que conocemos. No nos acerquemos al precipicio.

http://elcomentario.tv/reggio/libres-para-morir-de-paul-krugman-en-negocios-de-el-pais/18/09/2011/

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